Número 7

Table of Contents

1. Carta del editor - Número 7 - Octubre a diciembre de 1990
2. "Yo sé que mi Redentor vive" (Job 19:25)
3. Rut: un bosquejo
4. Hebreos 12:2: Puestos los ojos en Jesús
5. ¿Cuál camino sigue usted?
6. Pregunta: ¿Cuál es la postura correcta en la que debemos orar?
7. La batalla que nunca termina
8. La mies es mucha: Republica de Irak

Carta del editor - Número 7 - Octubre a diciembre de 1990

D.E. Rule
Apreciado hermano y amigo:
Saludos en el precioso nombre de nuestro Señor Jesucristo.
En este número estamos introduciendo una nueva sección que se llama: Buzón de la Amistad Cristiana.
Las amistades son preciosas y valiosas. Quiero compartir contigo unos pocos pensamientos acerca de cuatro tipos de amistades:
El primero es que el Señor Jesucristo nos considera amigos, aunque le hemos tratado como enemigo. Él aseveró: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois Mis amigos, si hacéis lo que Yo os mando” (Juan 15:13-14). Es maravilloso que Él nos ama. ¿Es Él ya tu amigo o es todavía tu enemigo? Si Él es tu amigo, disfruta tu tiempo en la presencia del Señor cultivando y gozando Su amistad; si no lo es, acéptale como Salvador y gozarás Su amistad. Él quiere ver obediencia en nuestras vidas.
El segundo es la amistad que debe existir entre hermanos y hermanas en Cristo. Empezamos Buzón de la Amistad Cristiana con el deseó de fomentar más la amistad entre hermanos y entre hermanas de diferentes países y ciudades.
Anhelamos que sea un medio para establecer la comunión, y así beneficiamos de la exhortación, consolación y edificación en general. Qué gozo es saber que somos miembros de una familia. ¿Estás consciente de tus amistades? Recuerda, “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17).
La tercera es mostrar amistad a los que todavía no conocen a Cristo como Señor y Salvador. ¿Estás mostrando la bondad y el amor de Cristo hacia ellos? Dijeron acerca del Señor: “Este a los pecadores recibe, y con ellos come” (Lucas 15:2). Hay muchas ocasiones cuando podemos mostrar interés en otras personas sin compromiso. Esta puede ser la puerta para compartir el evangelio.
Yo recuerdo haber disfrutado mis almuerzos en el colegio casi sólo con creyentes, cuando tal vez podía usar parte de este tiempo mostrando amistad hacia otros y compartiendo el evangelio.
La cuarta y última es una que debemos evitar completamente. “Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Santiago 4:4). Si quieres un naufragio en tu juventud, sé amigo de este mundo culpable de la muerte de nuestro Señor. ¡Cómo podemos hacernos amigos de un sistema de corrupción, cuando es mejor gozar la amistad de Cristo!
Por favor, como siempre, si no lo has hecho ya, abre tu Biblia antes de seguir leyendo para verificar todo lo que leas en esta revista con la única fuente de verdad absoluta que Dios nos ha dejado.
Tu hermano por gracia,

"Yo sé que mi Redentor vive" (Job 19:25)

D.E. Rule
“ ... un NOMBRE que es sobre todo nombre” (Filipenses 2:9).
Redención es el acto de volver a comprar lo que era de uno pero que ha sido perdido o vendido a otro. Nosotros pertenecemos a Dios y a Su Hijo por razón de creación: “Dios ... nos ha hablado por el Hijo ... por quien asimismo hizo el universo” (Hebreos 1:1-2). El Señor Jesucristo es el Creador. Eva y Adán, como bien conocemos, decidieron escuchar la voz de Satanás y perdieron su inocencia. Fueron expulsados del jardín del Edén y desde el momento de su pecado han necesitado un Redentor.
Permíteme relatarte una pequeña historia de un niño que hizo un barquito de balsa. Tuvo mucho cuidado para obtener un barco bien hecho. Llegó el día de hacer navegar su barquito, y salió de su casa con su barquito hacia un arroyo cercano. Con una cuerdecilla en su mano conectada a la proa del barquito, lo puso en el agua. Jugaba felizmente con su juguete por un tiempo; pero, de repente, se rompió la cuerdecilla y su barquito fue llevado por la corriente fuera de su alcance. Empezó a correr para alcanzar al barquito pero el arroyo lo llevó muy rápido y el niño tuvo que volver a su casa con las manos vacías.
Naturalmente no había esperanza de recuperar lo que él había hecho.
Es lo mismo con nosotros. Con nuestra naturaleza pecaminosa y nuestros pecados no había esperanza para nosotros por algo que podamos hacer nosotros mismos. No hay posibilidad para ninguno de nosotros de redimir a uno de nuestros parientes o amigos o ser redimidos por ellos. “Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate (porque la redención de su vida es de gran precio, y no se logrará jamás), para que viva en adelante para siempre, y nunca vea corrupción” (Salmo 49:7-9).
Nuestro niño pasaba mucho tiempo triste por haber perdido su barquito. No tenía esperanza de recuperarlo. Qué diferente con Dios. En Su plan eterno, sabía lo que iba a hacer el hombre y tenía un plan para redimirle.
De repente un día cuando el niño estaba mirando a una tienda, vio su barquito en la ventana. Inmediatamente entró y dijo al dueño que el barquito era suyo y explicándole lo que había pasado pidió la devolución. El dueño de la tienda dijo que lo sentía mucho pero que él lo había comprado de la persona que había hallado el barquito arroyo abajo y que el niño tendría que pagar el precio si quería tenerlo de nuevo. Se fue triste pero medio alegre a la vez, y se puso a trabajar. Volvió con suficiente dinero, redimió su barquito, y se fue feliz.
Sin Cristo como Salvador, aún en la juventud uno tiene la gran necesidad de un Redentor. Si no eres salvo, no te quedes lejos del que quiere redimirte. Si ya estás salvo, da gracias a Cristo por pagar el precio inmenso para redimirte, “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los tiempos postreros por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios” (1 Pedro 1:18-21).
MI REDENTOR VIVE

Rut: un bosquejo

D.E. Rule
Introducción
El libro de Rut en el Antiguo Testamento es uno de los dos que en la Biblia lleva el nombre de una mujer (el otro es Ester). Es una historia preciosa de una mujer moabita que se casó con un hombre israelita cuando él vino a su tierra con sus padres escapando de una hambruna en Belén de Judá. El hombre murió, había noticias de pan en Belén, y Rut decidió dejar su tierra y a sus parientes e ir con su suegra, Noemí, a la tierra de Judá. Allí Rut se casó con Booz, el pariente de su suegro fallecido, quien redimió los terrenos para Noemí. Es una historia que ocurrió en el tiempo de los jueces, aproximadamente el año 1300 a.C.
¿Cómo estudiar el Antiguo Testamento?
En vez de un bosquejo, vamos a compartir tres minibosquejos. Cuando estamos estudiando el Antiguo Testamento en la Biblia, tenemos que recordar que principalmente nos da la historia de Israel hasta más o menos 400 a.C. y profecías acerca de lo que va a acontecer en el futuro, incluyendo el futuro de Israel. Los tres bosquejos van a ser los siguientes:
1.  La historia de lo que pasó con la familia de Elimelec.
2.  Un mini-retrato de Israel.
3.  Lecciones del libro de Rut para jóvenes en América Latina hoy en día.
Tres versículos que nos dan autoridad para sacar lecciones de estas historias para nosotros son los siguientes:
“Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros”.
“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Corintios 10: 6,11).
“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:4).
Estamos bajo la gracia, no bajo la ley, pero de todos modos podemos aprender mucho estudiando el Antiguo Testamento con la luz del Nuevo Testamento.
Guía sobre el significado de los nombres del libro de Rut
Muchas veces en la Biblia hay lecciones que podemos aprender sabiendo el significado de los nombres. Los nombres principales en Rut (con sus significados) son los siguientes:
•  Elimelec: Mi Dios es Rey
•  Noemí: Dulzura o placentera
•  Mara: Amargura
•  Mahlón: Doloroso o enfermo
•  Quelión: Desfalleciendo o abastecimiento
•  Rut: Hermosa o apreciada con deleite
•  Orfa: Melena o cuello de un animal
•  Booz: Fuerza en él
•  Belén: Casa de pan
Cuando estás leyendo el libro de Rut, sugerimos que lo leas tomando en cuenta el significado de los nombres.
Ahora nuestra sugerencia es que leas el libro de Rut, tal vez con el primer minibosquejo.
El bosquejo: La perspectiva histórica
I. Rut 1:1-5: Por razón de una hambruna en Belén (La casa de pan), Elimelec salió de allí y se fue a Moab.
A.  Parece que la hambruna era un castigo de Dios por la negligencia y los pecados de las tribus de Israel.
B.  Era en el tiempo de los jueces en Israel, cuando “cada uno hacia lo que bien le parecía” (Jueces 21:25).
C.  Elimelec murió; sus dos hijos tomaron mujeres moabitas, y después, ellos murieron.
II. Rut 1:6-22: Rut decide acompañar a su suegra Noemí en su retorno a Belén, pero la otra viuda, Orfa, se quedó en Moab.
A.  No había mucha esperanza natural para Rut en Belén. Leemos en Deuteronomio 23:3 que “No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellas; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre”.
B.  Noemí se había vuelto amara. Aunque ella con su marido habían decidido salir de Belén, ella le echó la culpa de su desgracia a Dios.
C.  Rut dijo a Noemí: “Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios” (versículo 16).
III. Rut 2:1-23: Rut fue a espigar, y aconteció que el campo que encontró era de Booz, un pariente de Elimelec.
A.  Según la ley en Levítico 19:9-10, Dios había instituido que los que tenían terrenos debían dejar algo durante la cosecha para los pobres y extranjeros.
B.  Rut halló gracia en Booz, quien es un tipo de Cristo.
C.  Rut había salido de Moab por fe. En el versículo 14 vemos que Jehová Dios recompensó su fe.
D.  Para Rut se dejó más de lo que ella podía esperar (versículo 16).
E.  Al fin del día, Rut podía dar una buen noticia a Noemí.
IV. Rut 3:1-18: Noemí sugiere que Rut visite la parva de las cebadas con el deseo de tener a este pariente cercano como redentor.
A.  Antes de seguir, sería bueno leer las ordenanzas divinas en Levítico 25:23-28 y Deuteronomio 25:5-10 para entender lo que aconteció en Rut 3.
B.  Rut tenía fe en que el pariente rico y fuerte iba a redimirle.
C.  El único impedimento era un pariente más cercano que Booz, quien tenía el primer derecho para redimirle.
D.  Los dueños de los granos dormían muchas veces en la parva de cebada para cuidar de los ladrones la cosecha.
E.  En una forma figurativa, como en Rut 2:12, Booz proveyó protección a Rut y prometió servir como redentor de ella y de las tierras de Noemí.
F.  Cuando ella volvió a la ciudad e informó a Noemí lo que había pasado, Noemí aconsejó a Rut a esperar y ver cómo se resuelve el asunto.
V. Rut 4:1-12: Booz redimió la herencia y se casó con Rut.
A.  El pariente más cercano decidió no redimir la herencia de Elimelec. La ley trae condenación, no redención.
B.  Noemí recibió un sustento porque Booz compró lo que había pertenecido a su marido e hijos; y Rut recibió un marido dispuesto a asegurar que el nombre del difunto sea restaurado.
VI. Rut 4:13-17: Rut da a luz a Obed, el padre de Isaí y abuelo del rey David.
A.  Qué maravilla que una mujer moabita podía ser la bisabuela de David.
B.  Noemí tuvo mucho gozo en vez de amargura cuando se dio cuenta de las bendiciones que Jehová había proveído.
VII. Rut 4:18-22: El linaje de Fares a David, que es una parte del linaje del Señor Jesucristo como hombre.
El bosquejo: La historia de Israel
En vez de presentar este bosquejo por capítulo o grupo de versículos, vamos o tener un bosquejo por personas.
I.  Elimelec: Al salir de Belén a buscar pan en la tierra de Moab, la cual estaba tan llena de idolatría, Elimelec representa la nación de Israel que se apartó de servir al Dios vivo para servir a los dioses falsos de otros países. Por ganancia temporal, Elimelec dejó su herencia y la adoración de Dios demostrando desconfianza en el Dios que había proveído todo. Ver Hebreos 3:12 y Jeremías 2:13.
II.  Noemí: En su condición de viuda, sin hijos, y pobre, Noemí es tipo de Israel en su posición de sufrimiento, aflicción, y enfermedad por razón de su rechazo al Dios verdadero. La mayoría de los judíos pasan su tiempo en países gentiles como Noemí en la tierra de Moab. Hasta hace relativamente pocos años, los judíos no recuperaban aún su propio país. Con razón leemos en Lamentaciones 1:1: “La grande entre las naciones se ha vuelto como viuda”. Con razón ella cambió su nombre a Mara par un tiempo.
III.  Rut: Ella, como Noemí, era una viuda pobre, y sin hijos. Esto representa la condición de Israel apartado de Dios. Pero hay una diferencia. Rut era una extranjera, sin esperanza natural. Pero, en esta posición tan baja, ella podía ser redimida. En Oseas 1:9 vemos que Israel está muy distante de Dios: “Y dijo Dios: Ponle par nombre Lo-ammi (no pueblo Mío), porque vosotros no sois Mi pueblo, ni Yo seré vuestro Dios”. Hoy en día Israel no tiene una posición especial. Pero esto va a cambiar. En Oseas 2:1 leemos: “Decid a vuestros hermanos: Ammi (pueblo Mío); y a vuestras hermanas: Ruhama (compadecida)”. Es muy interesante que Rut, siendo una gentil, puede ser un tipo del pueblo de Israel esperando bendición. Ver Oseas 2:23 y Romanos 9:22-23.
IV.  Booz: “Porque Yo Jehová soy tu Dios, que te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, Yo te ayudo. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; Yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor” (Isaías 41:13-14). “El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos es Su nombre; de cierto abogar la causa de ellos para hacer reposar la tierra, y turbar a los moradores de Babilonia” (Jeremías 50:34). El Señor Jesucristo, tipificado en Booz, es el Redentor que va a restaurar a Israel su tierra para siempre y proveer herederos para siempre. “Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a Su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David Su siervo” (Lucas 1:68-69). ¡A Él sea la gloria y honra!
Si vamos a leer con inteligencia mucho de la Biblia, tenemos que entender los planes que Dios tiene para su pueblo, Israel.
El bosquejo: Lecciones prácticas para jóvenes hoy en día
Para nuestro tercer y último bosquejo, queremos sacar unas pocas de las muchas lecciones prácticas en el libro de Rut. Qué ejemplo de fe y piedad tenemos para las hermanitas aquí (y paro todos nosotros).
I. Rut 1: Rut escoge
A.  Qué triste es la historia de Elimelec y sus hilos, buscando satisfacción en este mundo. ¿Cómo podemos pensar que tendremos bendición en un camino apartado de Dios? ¡Es imposible!
B.  Mahlón y Quelión murieron en su juventud después de haberse casado con incrédulas. ¿Estás pensando casarte con un incrédulo(a)? Estás yendo en contra del aviso de 2 Corintios 6:14: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos”. Si escogemos una senda de desobediencia, vamos a cosechar aquí mismo lo que sembramos. No escojas una senda que ha sido la ruina de muchos jóvenes.
C.  Rut, en falta de las ventajas naturales que tuvieron los hijos de Israel, escogió servir a Dios, sin importarle el costo. Estaba dispuesta a dejar familia y tierra por su amor hacia Dios. ¿Qué tal está nuestra relación con nuestro Padre, Dios, y con Su Hijo amado, nuestro Señor Jesucristo?
D.  Las decisiones hechas en la juventud tienen su efecto para toda la vida.
II. Rut 2: Rut trabaja
A.  Rut mostró diligencia en cosas espirituales y en cosas materiales. Tal vez Noemí estaba sentada pensando “Pobre de mí” mientras Rut estaba trabajando. Los jóvenes que no ocupan su tiempo muchas veces se encuentran en dificultades. No vivimos en un vacío. Si no estamos ocupando nuestro tiempo en lo bueno, vamos a ocuparlo en lo malo. Mira a los campos blancos donde podemos servir al Señor. Tal vez tienes padres inconversos. Si podemos ayudar en lo material, si hay necesidades, como Rut hizo, el Señor de las mies puede usar esto para mucha bendición espiritual en tu familia. “Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud” (Lamentaciones 3:27).
•  Otros campos a veces parecen mejores pero la bendición está en estar donde el Señor nos quiere.
•  Ten confianza en la protección del Señor. Él es nuestro refugio.
•  Noemí preguntó a Rut acerca de sus actividades. ¿Puedes dar siempre un buen informe acerca de las cosas que has hecho durante un día o hay vergüenza y mentiras en tus respuestas? Un peligro en nuestras vidas es que somos una cosa para la vista de los hermanos y nuestros familiares y otra cosa para la vista del mundo.
III. Rut 3: Rut espera
A.  Que admirable es encontrar una mujer virtuosa como Rut. La carga de una hermanita es ser una mujer virtuosa y esperar en el Señor que provea el marido que Él escoge y si es Su voluntad casarse. Capítulos como Proverbios 31 nos dan mucha buena instrucción.
B.  La pureza tiene que ser mantenida. Ambos Booz y Rut mantuvieron su pureza. No la botes.
C.  El amor de Booz era responsable. El amor de un hermanito debe ser responsable. Los corazones son cosas frágiles. Cuando un hombre dice a una mujer: “Te amo”, esto puede despertar los afectos de la mujer. ¡Es una cosa seria!
D.  En el versículo 18 vemos que debemos esperar con paciencia cuando el Señor está cumpliendo su voluntad perfecta en nuestras vidas.
IV. Rut 4: Rut es recompensada
A.  La ley, tipificada en el primer pariente más cercano, no puede ayudarnos.
B.  Las bendiciones que Dios tiene para nosotros son mucho mejor de lo que podemos imaginar.
C.  Las bendiciones son un resultado de la fidelidad de Dios, no de la nuestra.
D.  Nosotros ya tenemos una herencia aún más grande que la herencia de Rut. Ver Efesios 1.

Hebreos 12:2: Puestos los ojos en Jesús

Vemos con claridad que siempre ha existido una ferviente sed de conocer con certeza qué nos depara el futuro, aquellas ansias de penetrar el obscuro velo de la confusión. Qué bueno es saber que a través de JESUCRISTO podemos descubrir el camino que nos lleva a una mejor forma de vida, más plena y más feliz; a un conocimiento verdadero del porqué debemos caminar en Su voluntad, resultando en múltiples beneficios presentes y futuros.
Cierto es que brota en el aire un espíritu de desacierto, aun bajo circunstancias favorables han habido múltiples desengaños, que opacan con frecuencia el optimismo en aquellos que aman la verdad y la justicia en lo íntimo.
¿Por qué fijamos nuestra vista en la actitud de los demás? En realidad sabemos que el mundo, el pecado, y la carne son corruptores. La consecuencia de esto es que estamos llenos de contrariedades comunes. ¿Dónde está nuestra confianza? ¿En quién hemos de confiar? CRISTO nos confiere la habilidad de librarnos, a través de Él, de nuestras angustias, de nuestras miserias, de nuestras amarguras, en fin, de todos nuestros delitos y pecados. 1 Pedro 5:7; Mateo 11:28-29; Efesios 2:1; Apocalipsis 1:5-6.
Aun a través de la tenebrosidad, se refleja el hambre de nutrición del espíritu humano. Para poder vivir firmes hemos de caminar por la senda guiados por el ESPÍRITU SANTO y así triunfaremos. Gálatas 5:16,24-25; Romanos 8:37. ¡Con CRISTO a la cabeza todo va mejor! SEGURO Salmos 48:14. GLORIA A DIOS. ALELUYA.
- Por H.W.M., Tegucigalpa, Honduras

¿Cuál camino sigue usted?

W. Carrion
Hay camino que al hombre le parece derecho; pero al final es un camino de muerte (Proverbios 14:12).
El adagio religioso muy antiguo y bastante conocido dice: “Todos los caminos llevan a Roma”, haciendo referencia a la sede internacional de la Iglesia Católica Romana, comúnmente conocida como “El Vaticano”.
Roma, siendo la primera iglesia apóstata, denominacional o institucional, y por tanto la más antigua (organizada aproximadamente 300 años después de la muerte del último apóstol) constituye y representa la cúspide del imperio religioso jerarquizado, hacia donde se dirigen las esperanzas de mucha gente, quienes han perdido su objetivo espiritual verdadero el cual es estar con Jesucristo en la gloria eterna (el cielo).
Cabe preguntarnos y reflexionar. ¿Todos los caminos llevarán al cielo?
Veamos los caminos equivocados más comunes que la gente piensa que la llevan al cielo:
Las tradiciones
Seguramente usted ha escuchado: “No puedo aceptar ni practicar nada que no sea de la religión de mis padres. ¡En ella nací, y con ella he de morir!”.
Deseamos lo mejor para nuestros hijos, y si estamos errados espiritualmente, ¿desearíamos que ellos permanezcan en nuestros propios errores? ¡Afirmo que NO! Nuestros padres, ¿pensarían diferente? Jesús dice: “¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? ... Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición ... invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido” (Mateo 15:3; Marcos 7:9,13).
Saulo de Tarso, quien llegó a ser el apóstol Pablo, dijo: “Perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres” (Gálatas 1:13-14).
La exhortación del apóstol Pablo constituye la última palabra: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8).
La idolatría
Actualmente infinidad de personas tienen puesta su fe en los ídolos (estatuas o estampas), los adoran y rinden veneración y sacrificios, pensando sinceramente que lo hacen a Dios.
Moisés recibió en el monte Sinaí las dos tablas de piedra que contenían los diez mandamientos escritos por Dios mismo. El segundo mandamiento esta señaladamente dirigido en contra de la idolatría: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que Me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que Me aman y guardan mis mandamientos” (Éxodo 20:4-6).
¿Cómo son los ídolos?
“Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta. Semejante a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos” (Salmo 115:4-8).
“Los costumbres de los pueblos son vanidad; porque leña del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril. Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva. Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder” (Jeremías 10:3-5).
¿Quién está en estos ídolos?
“¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber de la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y la mesa de los demonios” (1 Corintios 10:19-21).
La sinceridad
Para que la adoración del hombre sea agradable y aceptable a Dios, la sinceridad es indispensable. Si el hombre no es sincero toda clase de culto, liturgia, o rito no tiene significado alguno. Pero ¿es la sinceridad la base fundamental para que Dios acepte la adoración del hombre?
Saulo de Tarso era un hombre sincero antes de su conversión. Hechos 26:9; Gálatas 1:14; y 1 Timoteo 1:13. ¿Hubiera alcanzado la salvación sin convertirse? Si la sinceridad fuera la piedra angular de la salvación entonces, ¿por qué abandonó su religión —que la califica como secta— y se convirtió al cristianismo?
Podemos ser muy sinceros, pero podemos estar sinceramente equivocados. Es eminentemente incorrecta la frase, “asiste a la iglesia de tu elección”, porque debemos esforzarnos en obedecer la buena voluntad de Dios agradable y perfecta contenida en la Biblia.
El que sinceramente yerra, sinceramente se condena.
La religión
Nicodemo era un hombre importante entre los judíos por ser doctor o maestro de la ley y miembro del Sanedrín; por tanto podemos deducir que este fariseo estaba dedicado por entero a las prácticas religiosas judías. “Éste vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, si no está Dios con Él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:2-3).
Jesús, al decirle a este sacerdote “el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” demostró claramente que la religión no basta para ir al cielo, el reino eterno de Dios. En consecuencia la religión no presenta ninguna garantía de ser el camino más seguro para llevarnos a Dios. Ver también Mateo 19:16-21. Golpearse el pecho no es un reflejo ni una muestra visible de que Cristo mora en nuestro corazón.
Podríamos continuar enumerando infinidad de caminos falsos que el hombre cree que lo llevarán al cielo, pero los ya señalados son muestra inequívoco de que en asuntos espirituales reina la más triste confusión, tal parece que el hombre se encuentra en una encrucijada, habiendo perdido el camino.
El consejo de Dios es oportuno en estas circunstancias: “Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y andad por él, y hallareis descanso para vuestra alma” (Jeremías 6:16).
Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí” (Juan 14:6).
“Venid a Mí todos los que estéis fatigados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad Mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:28-29).
¿Oyes la voz de Dios para tu corazón?
¿Dejarás que las palabras de Cristo no tengan acogida en tu vida?
“Entrad por la puerta estrecha: porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que la hallan” (Mateo 7:13-14).

Pregunta: ¿Cuál es la postura correcta en la que debemos orar?

W. Carrion
[Pregunta recibida de M.P.T., Palora, Ecuador, y A.P.F., Mulalillo, Ecuador].
Nuestros amados hermanos nos han compartido esta pregunta no porque tengan dudas sobre el asunto, sino más bien porque piensan que una respuesta sencilla ayudaría a muchos en diferentes lugares. Al recibir esta pregunta mi corazón reboza de alegría al saber que ellos tienen interés en la oración. ¡Cuán necesario es que oremos a Dios, individual y colectivamente!
El sublime tema de la oración es maravilloso y profundo. Nos gustaría tratarlo ampliamente por la convicción que tengo de que es de vital importancia en la vida cristiana; pero, aquí daremos énfasis exclusivamente a la actitud física habitual que adoptamos para orar, lo que nuestros amados hermanos denominan “la postura correcta”.
Recurramos a las Sagradas Escrituras para encontrar varios ejemplos sobre el particular. El ejemplo más sobresaliente lo tenemos en la vida del Señor Jesucristo:
Manos extendidas. “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has desamparado?” (Marcos 15:34).
Levantando los ojos. “Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a Tu Hijo, para que también Tu Hijo Te glorifique a Ti” (Juan 17:1).
Sentado. “Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con Él los apóstoles”. “Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es Mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de Mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre, que para vosotros se derrama” (Lucas 22:14,19-20).
Arrodillado. “Y Él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró” (Lucas 22:41).
Prosternado. “Yendo un poco adelante, se postró sobre Su rostro, orando y diciendo: Padre Mío, si es posible, pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tu” (Mateo 26:39).
Mandó recostarse en tierra antes de dar gracias. “Entonces mandó a la multitud recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a Sus discípulos para que los pusiesen delante” (Marcos 8:6).
Otros ejemplos en el Nuevo Testamento:
•  El leproso (Mateo 7:2)
•  Esteban (Hechos 7:60)
•  Pedro (Hechos 9:40)
•  Pablo y otros (Hechos 21:5)
•  Pablo (Efesios 3:14)
•  Un hombre (Mateo 17:14-15)
•  El fariseo (Mateo 6:5; Lucas 18:11)
•  El publicano (Lucas 18:13)
Ejemplos en el Antiguo Testamento:
•  Salomón (1 Reyes 8:22-23,54; 2 Crónicas 6:13)
•  Daniel (Daniel 6:10)
•  Esdras (Esdras 9:5; Nehemias 8:6)
•  Josafat (2 Crónicas 20:18)
Existen muchos más.
En los versículos anteriores podemos encontrar varias actitudes o posiciones físicas tales como: parado, sentado, arrodillado, prosternado, recostado en tierra, con los manos extendidas o levantando los ojos al cielo, etc.
La oración es importante en la vida del cristiano porque es un diálogo de corazón con nuestro Dios, lo cual podemos hacerlo en voz alta o silenciosamente, el tono de voz no es de importancia.
Podemos hacerlo arrodillados, sentados o parados, no para ser vistos por los hombres (Mateo 6:5-6). La postura no es lo más importante porque la oración es la expresión del corazón del hombre hacia Dios. Lo que es necesario es acercarnos confiadamente al trono de la gracia con una actitud del corazón sujeta a la voluntad de Dios.
Debemos orar humildemente, con reverencia y confianza. Se trata de una conversación íntima con nuestro Padre. Hagámoslo con obediencia, fe y gratitud, en espíritu y verdad, despojándonos del egoísmo intercedamos por nuestros amados hermanos y por el prójimo en general para que lleguen al conocimiento de la luz verdadera en este mundo sumido en densas tinieblas.
No pensamos que por la postura seremos oídos. Si no estamos en la línea de la voluntad divina, o buscándola en verdad, todo queda sobrando. Adoptemos al orar una actitud perdonadora (Marcos 11:25), confesando nuestros pecados (1 Juan 1:9) y deseando hacer la voluntad de Dios (Juan 7:17).

La batalla que nunca termina

P.L. Robert
Muchas veces en nuestra vida cristiana empezamos a correr hacia la meta con las mejores intenciones, y entonces sufrimos una derrota triste o un retraso. ¿Por qué hay tantas pruebas y problemas en mi vida cuando quiero agradar al Señor? ¿Es esta también tu pregunta?
Olvidamos tan pronto que “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales” (Efesios 6:12). Al momento que el enemigo advierte vida espiritual, su objetivo completo es destruir el gozo y efecto de esa vida. 1 Pedro 1:5 dice que somos “guardados por el poder de Dios mediante la fe” y Judas 24 dice que Él “es poderoso para guardarnos sin caída”.
2 Timoteo 2:3-4 nos dice que estamos en una batalla y que “como buen soldado de Jesucristo” uno “sufre penalidades”. Además, el Señor nos ha dado todo el equipo necesario para esta batalla de vida. En Efesios 6:13 somos instruidos a tomar toda la armadura de Dios. El mismo que puede guardarnos de caer nos ha dado Su armadura para nuestra protección en la guerra. Por favor, mira el versículo 18: “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”. Yo creo que esta batalla está ganada si doblamos nuestras rodillas, y que a la vez debemos orar por todos los santos.
Tenemos una promesa para nosotros hasta que veamos al Señor Jesucristo cara a cara: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Entonces cuando tú o yo nos sentimos solos en nuestra batalla, recordemos que el Señor Jesucristo está con nosotros. Dios puede guardarnos de caídas y Dios nos ha dado toda la armadura para la guerra. ¡Estamos guardados por el poder de Dios!

La mies es mucha: Republica de Irak

“Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a Su mies” (Mateo 9:38).
Es probable que últimamente hayas oído y leído mucho acerca de Saddam Hussein, Irak, Kuwait, la invasión, embargos, etc. Ahora, Irak es tal vez el foco principal de la atención de este mundo. Para ubicarnos un poco, en Génesis 11:31 Abram salió de Ur de los caldeos para ir a la tierra de Canaán. Ur ahora está en lo que es parte del sureste de Irak, cerca donde invadieron Kuwait. Saddam Hussein dice que él es el heredero del rey Nabucodonosor de Babilonia, el rey al que Daniel sirvió (ver el libro de Daniel). En el futuro, según la profecía, Irak formará parte de la confederación árabe que atacará a Israel (Daniel 11:40-41; Salmo 83:3-8).
Con aproximadamente 17 millones de habitantes, de los cuales casi el 96% son islámicos, y apenas 0.02% evangélicos, es claro que la necesidad es grande para predicar las buenas nuevas de salvación y alcanzar a más personas en este país tan importante. Hay grupos allí que nunca han recibido el evangelio, y otros como los curdos de los cuales hay casi tres millones en Irak, que han tenido a muchos de sus niños torturados y muchos de sus miembros muertos. Los niños tienen que firmar con su propia sangre papeles para indicar su fidelidad a Hussein. A las niñas les está enseñando a cantar un corito que dice, “Saddam, Saddam, daremos nuestra sangre por usted”.
Debemos orar para que los problemas de ahora pueden ser usados para hacer pensar a muchos en el Salvador que derramó Su sangre en la cruz para liberar verdaderamente al pueblo de Irak. Hay más que 30 misioneros latinos trabajando entre los islámicos. Tal vez el Señor de la mies está llamándote a añadir uno más al número. La palabra de Dios está llegando a muchos por medio de la radio. Usemos las noticias que oímos para despertarnos y orar.